En el paraíso se vivía mejor. Y es eso, levantarte una mañana correr la cortina, y ver la inmensidad ante tus propios ojos, el sol saliendo, el olor a vida y a libertad.
- Chèri... - Me has llamado Chéri. - Lo siento. Tienes unos ojos muy bonitos. - ¿Y sabes por qué? - ¿Porque a mi me gustan? - No, porque tienen forma de lenguado.