Últimamente no sale nada bueno de mí. Serán los estudios que exprimen demasiado mis neuronas. Quiero decir muchas cosas, pero como pasa siempre que se quiere hablar de sentimientos, ninguna manera me parece lo suficientemente buena como para mostrar lo que pienso y que parezca coherente. De todas formas, a nadie que lo vaya a leer le importa, esto es solo un intento fallido de desahogo en el que intento sincerarme conmigo misma, que de vez en cuando no viene nada mal.
La verdad es que ir de frente con lo que haces y apechugar con las consecuencias me ha dejado un poco hecha polvo, pero aun así lo prefiero a ir con una sonrisa falsa aparentando ser alguien que no soy y tragarme el sentimiento de culpa. Si no hubiese sido sincera las cosas no estaría así, pero en el momento en el que decidí enmendar mis errores y ser una persona de verdad, decidí serlo con todo y todas las consecuencias. Y así estoy, dejando mucho que desear y dándome cuenta de que eso de cambiar era una simple técnica mental de auto-convencimiento para creerme alguien un poquito mejor y aliviar la conciencia. Las personas nunca cambian al fin y al cabo, no iba yo a ser menos.
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