jueves, 24 de septiembre de 2020

Los placeres sencillos cobran sentido en los tiempos de pandemia

 El placer de las cosas sencillas: el sonido del mar, el beso de buenos días por la mañana, el olor a comida recién hecha en el plato, el sol de Septiembre calentándome la piel, que me abraces por detrás mientras miro las estrellas, el sabor a agua salada en la piel, que suene esa canción que tanto me gusta, las miradas de complicidad, los colores que deja el sol en el cielo al ponerse sobre el mar, una copa bien fría de verdejo, no llevar chaqueta, el último baño del año, caminar descalzos, mis dedos entrelazados con los tuyos, la brisa del final del verano que entra por la ventanilla del coche mientras conduces, las caricias en la espalda al despertarme de la siesta, no poner el despertador, bañarnos desnudos en el mar, tu risa, la mía y lo bien que suenan las dos juntas.

Y podría seguir así con cien cosas más... porque al final, la felicidad es eso. 

Se compone de pequeños momentos.

No necesitamos más ✨🧡🌊

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