No sé si es por el alcohol, o es que he oído esa canción que me obliga cada vez que suena a recordarte. Sentimientos en formol, poco de cerveza y ron, ¿no tenías otro día para molestrarme? Si me olvido del sonido de tu voz, no tengo donde agarrarme. Si he bebido y se me oxida el corazón, solo tú eres el culpable. Si el chirrido que no he sido en tu colchón, se ha cansado de esperarme. Puede que haya sido culpa corazón, de tu corazón cobarde.
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