Tengo un rincón en la cama que ya no entiende nada y me pregunta por vos.
Tengo una mitad que se queja y otra que no me deja escapar del dolor.
Guardo un recoveco en el alma que recuerda tu cara como nadie la vió.
Rio, lloro y paso de todo por el bien de los dos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario