martes, 25 de junio de 2013

Los capullos no regalan flores

Después de un largo y fatídico mes de experimentación me dispongo a concluir que sí, efectivamente, las mujeres son de  Venus y los hombres de Marte y que además de eso, tengo un imán para atraer a todo tipo de posible capullo existente en la interfaz de la Tierra.
Con tanto planeta normal que nos hagamos la picha un lío.
Con todo esto quiero decir, simple y llanamente, que da igual cuanto nos esforcemos, que nos entreguemos poco, mucho o nada, que hagamos lo que hagamos el comportamiento del bando contrario va a seguir escapando a nuestro uso de la razón. 
Puedes ser Teresa de Calcuta, todo amor, o el mismo Satán personificado que algo va a fallar siempre. Pip. Error. La ecuación no se puede resolver. Te falta un poquito de aquí, te sobra un tanto de allá.

Ya va siendo hora de caer del pino y, por mucho que joda, darse cuenta de que en vez de a la Oca, los de Marte prefieren que juguemos a "de decepción en decepción y vete con el próximo que toca". Así que es lo que nos toca, esperar con las manos bien abiertas a que llegue una más, otra decepción, una de tantas... 

Pero bueno, tampoco pasa nada, si total luego cuando te sales de la tabla de decepciones te pasas el día bostezando... Somos así de caprichosos oye.

Mucho masoquismo y muy pocas flores.
Eso es todo amigos.

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