viernes, 1 de julio de 2011

otra vez



Tengo un rincón en la cama que ya no entiende nada y me pregunta por vos.



Tengo una mitad que se queja y otra que no me deja escapar del dolor.



Guardo un recoveco en el alma que recuerda tu cara como nadie la vió.



Rio, lloro y paso de todo por el bien de los dos.

jueves, 23 de junio de 2011

Como la vida misma


Tengo una vena averiada en el corazón, que está muy mala y se carga cuando no te veo mi amor.

martes, 14 de junio de 2011

Por esas cosas que no se pueden contar


Tanta cosas que decirte, que no sé como empezar.






Háblame

lunes, 13 de junio de 2011

grey's anatomy

El dolor adopta formas diversas, una punzada, una leve molestia... dolor sin más, con el que convivimos a diario. Pero hay uno que no podemos ignorar, un dolor tan enorme que borra todo lo demás y hace que el mundo se desvanezca hasta que solo podemos pensar en cuanto daño hemos hecho. Cómo enfrentarnos al dolor depende de nosotros, podemos anestesiarlo, aguantarlo, aceptarlo, ignorarlo... Pero para algunos la mejor manera de enfrentarse a él es seguir viviendo.
El dolor solo hay que aguantarlo, esperar a que se vaya por si solo y a que la herida que lo a causado cicatrice. No hay soluciones ni respuestas sencillas, solo hay que respirar hondo y esperar a que se calme. La mayoría de las veces puede aliviarse pero a veces llega cuando menos te lo esperas, te da un golpe bajo y no te deja levantarte. Hay que aprender a aceptar el dolor, porque lo cierto es que nunca te abandona y la vida siempre lo acrecienta.

jueves, 9 de junio de 2011

In the hospital we see addiction every day. It's shocking how many kinds of addiction exist. It would be too easy if it was only drugs and booze and cigarettes. I think the hardest part of kicking a habit is wanting to kick it. I mean, we get addicted for a reason, right? Often, too often, things that start out just as a normal part of your life at some point cross the line to obsesive, compulsive, out of control. It's the high we are chasing, the high that makes everything else fade away. The thing about addiction is it never ends well because eventually, whatever it is that was getting us high stops feeling good and starts to hurt. Still, they say don't kick the habit until you hit rock bottom, but how do you know when you are there? Because no matter how badly a thing is hurting us, sometimes, letting it go hurts even worse.

martes, 7 de junio de 2011


17 de Septiembre de 2005, lo recuerdo como si fuera ayer. Cientos de caras nuevas, un lugar desconocido y los clásicos nervios del primer día. Era mi entrada en el Colegio San Fernando por primera vez.

Desde entonces han pasado casi seis años, y mi paso por aquí está a punto de acabar. Aquellas caras nuevas son ahora buenos y buenas compañeras y además algunas se han convertido en amigas de verdad, de esas de las que no podría prescindir de aquí en adelante. Lo que en su día me había parecido un gran laberinto en el que perderme era lo más sencillo que podía hacer (reconozcamos que esto es enorme), ahora se ha convertido en un lugar básico de mi vida, que me conozco de ‘pe a pa’ de haber recorrido tantas veces y que aunque todos digamos que no, echaré mucho de menos. Echaré de menos cosas sencillas como las prisas de subir corriendo para no llegar tarde; los recreos llenos de hazañas con mis compañeros, que se pasaban tan sumamente deprisa; la tensión existente en clase en el horrible momento en el que un profesor va a preguntar la lección y ninguno sabíamos quién iba a ser la víctima; los nervios de antes de un examen; las excursiones, vistas por nosotros como los mejores días del año; y muchas cosas más…

Y hablando de tanto, son muchas las lecciones que hemos aprendido entre las paredes de este colegio, y no solo hablo de lecciones de clase, sino también de lecciones sobre la vida. Este colegio ha sido testigo de nuestro cambio de niños a adultos. Ha contribuido, y con la palabra colegio me refiero a todas las personas que vienen implícitas en él, en nuestra transformación a personas.

A tan solo mes y medio del final, es parar a pensarlo y no poder evitar que un escalofrío recorra mi cuerpo. Todos los momentos que se van. Toda una etapa que se acaba. Todo lo que estamos dejando atrás casi sin darnos cuenta…

Para terminar me gustaría, cómo no, dar las gracias por estos seis años a todas las personas, alumnos y profesores, que han recorrido este camino a mi lado. Por algún pequeño detalle, una clase de valores, unas cuantas lecciones e innumerables momentos, yo soy lo que soy ahora. Por haber pasado por aquí, ahora soy esta persona que podéis cruzaros por el pasillo. Espero que todos los que no habéis pensado en esto todavía, no tardéis mucho en daros cuenta de lo que hablo. Y ya poco me queda en el tintero, que muchas gracias y que espero que dentro de un par de meses no me digáis ‘adiós’, que yo prefiero un ‘hasta luego’.

domingo, 5 de junio de 2011

I'd rather be with you

Ya está. Se acabó.